Y se va el primer mes del año. Mucho trabajo, poca diversión, pero lo que se siembra bien luego da buenos frutos.Las lluvias hacen más complicados algunos temas, a veces no provoca ni salir de casa y eso da la sensación de estar perdiendo el tiempo.Por momentos cuando parece que todo se va acomodando pasa algo y debes replantear la situación. A veces cuando crees que no puede ir peor, un trueno y más lluvia.A ver qué nos trae el mes de carnavales.
Un nuevo año comienza con buen pie. Un par de llamadas de gente que adoro, un paseíto para recargarse de naturaleza y ansiadas horas de descanso auguran un mejor inicio.El lunes empieza el nuevo reto con un nuevo trabajo. Nuevos procesos, nueva gente, nuevo todo. Voy a extrañar a los amigos del restaurante, en especial a los angelitos de la guarda que me ayudaron tanto y fueron mi fuerza y mi consuelo en los momentos difíciles. Les estoy eternamente agradecida y prometo visitar con frecuencia.El 2011 será el año del despegue, de bendiciones y crecimiento (personal, profesional, emocional, espiritual, etc.), de eso estoy segura. Veo todo con optimismo y más alegría, creo sinceramente que mi angel en el cielo está moviendo sus influencias para que lluevan bendiciones (gracias papito lindo, te quiero muuucho) no sólo para mi, sino también para mi mami, mis hermanos, toda la familia.Nuevos retos, nuevas oportunidades, empezar de cero. Deli.
Todo depende del cristal con que se mire. Este año difícil se va pronto y llega uno nuevo lleno de posibilidades infinitas. Las metas que tenía para este año no se cumplieron, quizá sólo una, y eso es frustrante, pero no puedo negar que también logré cosas que no imaginé, inesperadas y emocionantes.Perdí mucho este año, pero también gané fuerza, experiencia, amigos.Hoy miro por un cristal más colorido y emocionante, han habido cambios interesantes estas últimas semanas y bueno, el futuro parece más positivo de lo que era hace unos meses.A seguir caminando.