Mudanza, experiencia espantosa pero necesaria. Uno no se da cuenta de la cantidad de cosas que empieza a acumular cuando se vuelve sedentario.
Limpiar como bestias el depa anterior para dejarlo reluciente (esteee... oooook)
Todo quedó limpio y oliendo a desinfectante, la "terraza", la "habitación", la "cocina", el "living-comedor", el baño, o para los que conocían el monoambiente en la que pasamos los primeros 6 meses: LA CUEVA.
Nos vamos sin pena. Con ganas de salir corriendo de allí. Noche de mudanza en víspera de cumple, tremendo regalo, jajaja

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