Ya no veo las horas, cada vez extraño más y más.
Hoy luego de un larguísimo día quemando neuronas llegué a hacer esto.
Extraño a los pitufos. Extraño sus ocurrencias, sus risas, sus gritos, sus abrazos, sus voces, extraño hasta sus insolencias.
Pero ya queda poquito para poder verlos otra vez.
miércoles, 17 de octubre de 2007
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2 comentarios:
Ya falta poquiiiiiiiiiito, ¡ánimo!
Imágenes como éstas están plagadas de recuerdos, de pasadizos con voces y risas, momentos que marcan toda una vida y muchas otras. No se vive en el pasado, pero somos en gran parte lo que hicimos. Estas fotos son muestras de la cotidianidad, de un sueño, de un proyecto, de felicidad, de clicks espontáneos que se vuelven especiales. Meli, así como tú los extrañas, ellos siempre te tienen presente. Un abrazo.
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