
A veces uno creería que las cosas son obvias. Pero no. Creemos que los demás somos como uno, no creemos que otros harían ciertas cosas, sólo porque nosotros mismos no las haríamos.
He conocido mucha gente, de distintos lugares, con distintas creencias y lenguas, acostumbrada a distinta comida y clima, gente muy buena, y gente que no lo es tanto. Pero en los últimos meses todo ha sido más extremo. Gente DEMASIADO buena y otra, francamente mala.
Es triste ver como mucha de la gente mala simplemente hace lo que le da la gana, mientras otros, que hacen lo que deben cuando deben y como deben, son penalizados o ignorados.
Burocracias innecesarias, creadas para confundir y para cansar.
Pocas veces las cosas son lo que parecen, y mucho menos, las personas.

2 comentarios:
Muchos empezamos confiando en el sistema, en las personas y en el "karma", de ahi que buena cantidad de sucesos desconcertantes nos confunden para luego decepcionarnos por completo ...no lo se ...quizás hubiera sido más facil si hubieramos empezado al revés ...quizás si pudieramos retener para siempre a la gente realmente buena ...quizás, quizás, quizás.
Oscarito, si las cosas fueran así, sería todo más lindo, ¿no?
Me di de bruces contra varias paredes incas...
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