
Hace ya un tiempo que las cosas andan patas arriba. Es curioso como todo en la vida da vueltas.
Si a fines del 2009 alguien me hubiera dicho que hoy estaría viviendo en el Cusco, que mi padre se iría al cielo, que firmaría los papeles para divorciarme, que volvería al giro al que creí ya no regresar... creo que no le hubiera creído.
Una sala de embarque, un vuelo a ver a mamá, una nueva historia. Donde se cierra una puerta se abre una ventana.
No puedo estar triste con las bendiciones que, muchas veces disfrazadas, me van lloviendo... Una familia hermosa, amigos generosos con su cariño, un trabajo retador, una nueva ilusión.
La curiosidad por el futuro, pero sin angustia. La seguridad de que todo pasa por algo, cómo, cuándo y dónde debe pasar. Lo mejor está aun por llegar.

0 comentarios:
Publicar un comentario