
Hace poco leí que a fuego lento todo es más sabroso, como este pollo al disco que tarda en prepararse pero cuando está listo es un gran manjar.Lento se cocinan las amistades que duran toda la vida, los amores para siempre.A veces la impaciencia nos gana y las cosas no salen como deberían, ¿comida cruda es lo que estamos buscando? Es terriblemente dificil soportar tiempos y distancias que nos separan de la gente que más queremos, pero también es gratificante, cuando a pesar de la separación eso que existe es cada vez más grande, una amistad verdadera que supera cualquier prueba, un amor sincero que se valora mucho más.Qué bendición puede ser la distancia, el tiempo y a la vez qué angustiante, qué difícil de manejar. No es para espíritus débiles, que prefieren la comodidad de la cercanía aunque la recompensa sea mediocre.A fuego lento... pero seguro, un sabroso resultado.
Hace ya un tiempo que las cosas andan patas arriba. Es curioso como todo en la vida da vueltas.
Si a fines del 2009 alguien me hubiera dicho que hoy estaría viviendo en el Cusco, que mi padre se iría al cielo, que firmaría los papeles para divorciarme, que volvería al giro al que creí ya no regresar... creo que no le hubiera creído.
Una sala de embarque, un vuelo a ver a mamá, una nueva historia. Donde se cierra una puerta se abre una ventana.
No puedo estar triste con las bendiciones que, muchas veces disfrazadas, me van lloviendo... Una familia hermosa, amigos generosos con su cariño, un trabajo retador, una nueva ilusión.
La curiosidad por el futuro, pero sin angustia. La seguridad de que todo pasa por algo, cómo, cuándo y dónde debe pasar. Lo mejor está aun por llegar.
Aunque a veces parece que todo se pone gris, el cielo sigue siendo azul.
Nuevos retos por delante. Empezar de cero no es fácil, pero puede ser emocionante. Nueva casa, nuevo aire.
En unos días los 34 llegan marchando, amigos y familia prometen alegrar la fiesta.
Dios es bueno. No estoy sola, tengo tantos ángeles que me cuidan que no me puedo quejar.
Los quiero a todos. GRACIAS.